Carlos Fungairiño: «Están más seguros en la calle que en casa con un móvil»

De cómo los padres ponen en peligro a sus hijos

Entrevista a Carlos Fungairiño Martín

Policía Nacional y Delegado de Participación Ciudadana

Es directo, tremendamente duro y no deja a nadie indiferente. Su público más crítico son padres y madres, a quienes cuestiona la falta de responsabilidad al dejar a sus hijos a merced de pederastas, acosadores, pornografía y todo lo que el mundo virtual tiene de malo para ofrecer. Su lucha se centra en las aulas, en los colegios, con los chiquillos; y prefiere creer que, aunque sea una vez al año, alguno de esos niños recordará sus palabras. Se siente como Don Quijote peleando solo contra los gigantes, aunque  los suyos no son imaginarios, sino las estructuras de una sociedad propensa a dejar a niños cada vez más pequeños solos ante el peligro. Menores con una herramienta excepcional en el bolsillo para lo bueno, pero también para lo malo. Carlos Fungairiño Martín es delegado de Participación Ciudadana de la Comisaría de Distrito Centro de Las Palmas de Gran Canaria del Cuerpo Nacional de Policía, y según algunos de sus amigos: El talibán de los móviles. 

***

dispositivos móviles, menores, peligros

¿A qué te dedicas?

Existe un convenio entre el Ministerio de Educación y Ciencia y el Ministerio del Interior para colocar la figura del policía dentro de los colegios y los institutos. Ese convenio se plasmó en lo que se llama el Plan Director para la Convivencia y la Mejora de la Seguridad en los Centros Educativos y sus Entornos. Durante los últimos cinco años mi trabajo ha consistido en mediar en conflictos, solucionar problemas, asesorar al profesorado, padres y alumnos, y también dar una serie de charlas.

 ¿Cuáles son los principales problemas con los que te encuentras?

En los últimos dos años: el acoso escolar; y el que está siempre presente: la problemática de internet con los menores de edad. Y ya, más recientemente y sobre todo, el uso del móvil entre los pequeños. Porque cuando yo empecé, hace cinco años, prácticamente ningún niño de quinto o sexto tenía móvil. Hoy en día, y da igual que se trate de un colegio público, privado o concertado, en cualquier contexto, el 90 o 95% de los niños de sexto de primaria tienen un smartphone. En los últimos tres años hemos pasado de un 5% al 95% de niños que tienen un móvil, con edades comprendidas entre los once y los doces años. La problemática es salvaje… [pausa] …es salvaje.

Son menores…

Claro, son niños de once años y, además, la tendencia es que cada vez son más pequeños los que acceden a los dispositivos. La estadística que yo manejo de los colegios e institutos (son más de 100 centros en Las Palmas de G.C.) refleja que de los niños de quinto (10 años de edad) el 70% tiene un dispositivo móvil, pero es que en cuarto de primaria (9 años) la mitad de los chicos de cada clase ya tienen uno. Un disparate, esto es la mayor aberración social… ya no tiene nada que ver ni con la educación de los padres, ni con los colegios, estamos hablando de la sociedad. Como sociedad, este país se está yendo al garete. El futuro de nuestros hijos, ¿en qué se basa? En educarlos. Cuando hablo con los chicos, ya de cierta edad, siempre pongo el mismo ejemplo: ¿Por qué se lavan los dientes todos los días? Y unos me dicen: porque si no lo hago me salen caries. Y yo insisto: No, no. ¿Por qué te los lavas?, y contestan: Ah, porque mi padre, cuando yo era pequeñito, me decía que me lavara los dientes después de comer. Y se lo repetían diez, quince, cuarenta veces hasta que la cabeza del niño aprendió voy a lavarme los dientes… Y eso se llama educar, y —generalizando— hoy día no existe ningún tipo de educación acerca del buen uso de esos dispositivos entre los niños.

Es el regalo estrella de la Primera Comunión: Aquí tienes un smartphone. Que aprobaste todas en quinto: Toma una computadora de bolsillo. ¿Les has enseñado antes a utilizarlo? No.

móviles y menores, peligros

 Porque no es solo un teléfono.

No, no, es el mundo entero en sus manos. Como arma se puede utilizar para cometer todos los delitos del Código Penal español… menos el asesinato.

Y, sin embargo, ahora somos más sobreprotectores con los menores. 

Y es curioso, a nivel estadístico hoy en día en la calle no se cometen más delitos contra los menores de edad que hace treinta años o cuarenta años. Ahora la mayoría se ejecutan por medio de estos dispositivos móviles. Pero cada vez que doy una charla, los padres me comentan que no pueden ir en contra de la sociedad… y yo me pregunto: ¿es la sociedad la que nos obliga a nosotros, o somos nosotros los que obligamos a la sociedad? Nosotros, como ciudadanos, somos los que llevamos a la sociedad por un camino, no podemos basarnos en un hecho tan sencillo como la sociedad es así. Todo lo contrario .

¿Con qué herramientas contamos?

Fíjate qué sencillo: cuando nosotros éramos niños y no sabíamos algo nos decían que lo buscáramos en la enciclopedia, y vale, quizás no teníamos allí toda la información que había en el momento. Pero ahora, casi todos los padres tienen estos dispositivos… pues búscalo. Es sencillo poner en cualquier buscador de internet: Peligros y errores de regalar un smartphone a los menores de edad, cómo educar a nuestros hijos en la buena utilización de este tipo de dispositivos. Si es que como herramienta es una maravilla, es excepcional, pero no la utilizamos. Ni siquiera los padres saben utilizarla para apoyar a los chicos con sus estudios, ahí dentro hay cerca de treinta aplicaciones gratuitas para mejorar sus estudios.

menores y móviles, peligros internet

Es decir, que los dispositivos móviles han entrado en las aulas, pero sin manual de instrucciones.

Es que todo tiene una edad en esta vida. Y es curioso comprobar como, a ciertas edades, [los móviles] conllevan mucho más perjuicios que beneficios.

Pongamos como ejemplo una moto de 600cc y pongamos también que se pone de moda regalar a niños de diez, once, doce años estas motos. Y los padres, pues claro, como la sociedad me lo impone… A que no, a que nadie se las regalaría ¿Por qué? Porque son niños. ¿Y tienen capacidad de montar en esa moto? Claro que la tienen, ¿pero tienen la capacidad mental y la suficiente edad y madurez como para conducirla? No.

Conociendo todos estos datos, ¿hay algún tipo de iniciativa legislativa para, como en el caso del tabaco, advertir de sus efectos sobre los menores?

Si la hay, yo la desconozco, y mira que la busco, porque lo llevo pidiendo desde hace mucho tiempo. Yo sí sé que en Francia se ha prohibido por ley el que los padres pongan fotos de sus hijos en las redes sociales para no fastidiar el futuro de sus hijos. Yo aquí no he visto ninguna campaña publicitaria —ni creo que la vaya a haber— informando de los peligros del uso de los dispositivos  móviles por parte de los menores, como sí hay en otros países del marco de la Unión Europea.

Pero, ¿cómo se hace para proteger a los niños? Porque, por poner un ejemplo, en un cumpleaños ya no existe el álbum de fotos, se comparten en la red.

Se trata de educación. Igual que el colegio a principio de curso solicita a los padres una autorización para utilizar las imágenes de los menores en las actividades del centro —que lo tiene que solicitar porque lo obliga la ley—, la ley también exige que cuando vayas a subir y compartir cualquier foto a cualquier red social —y el whatsapp también es una red social— debes pedir autorización a los padres. ¿Alguien lo hace? Nadie. Te pongo el ejemplo de Holanda, allí la media de edad a la que suele regalar este tipo de dispositivo es a los 13 o 14 años. ¿Qué hacen allí los niños cuando sacan fotos de sus amigos? Le piden permiso por whatsapp a los padres de sus amigos, marcan las fotos de los amigos, se las mandan a los padres y preguntan: ¿me das permiso para subir ESTAS fotos a mi whatsapp? Ah, pues sí, está bien, gracias por respetarme como padre. Y ese permiso está por escrito. Aquí no lo hacen porque los padres no los han educado bien, como lo de hay que lavarse los dientes después de comer.

Y es un delito tipificado el difundir imágenes de un menor sin el consentimiento de los padres…

Claro, pero ocurre que si no hay denuncia, no hay delito. Pero imagínate que hay un padre que dice que publicar esa foto está perjudicando el honor y la imagen de su hijo y te denuncian. Y ¿luego qué? A Fiscalía de Menores, que les pongan una multa a los padres de los chicos que han subido una foto, una sanción más grave si son reincidentes o no.

Y ¿cómo está la situación?

Cada día va a más, no solamente con el tema de la imagen sino también con los insultos y amenazas por whatsapp. Hemos convertido también a nuestros hijos en una panda de cobardes, porque antes se decían las cosas a la cara y quedaban entre tú y yo, o ibas al profesor: Mire, que fulanito me insultó. ¿Yo?, qué va, yo no he hecho nada. Y ahí quedaba todo. Ahora está todo por escrito, grabado y guardado. Hemos creado la generación más tonta de la historia. Alucinante.

Y de ahí viene otra problemática, la del acoso escolar.

Sí, pero insisto, no existe ahora más acoso escolar que hace treinta años. Dentro de las aulas es el mismo, lo que ahora hay es más sensibilidad para denunciar estos hechos. Donde sí existe más acoso escolar es a través de estos dispositivos móviles, es más, a todas horas y en todo momento. Puede que en clase los profesores controlen la situación e intenten solucionar los conflictos dentro del colegio, pero, ¿y después?, ¿quién controla lo que hacen los menores fuera del aula?

Pero, ¿se permite llevar smartphones al colegio?

Lo curioso es que en teoría todos los centros escolares prohíben el uso de los dispositivos móviles en las clases, es más, si lo usas te lo quitan hasta que lleguen los padres a recogerlo; sin embargo, ya son muchos los centros escolares que han tirado la toalla. Yo mismo lo veo cuando voy, los chicos están con el móvil en clase, por los pasillos, en el patio, sacándose fotos… Y esto sucede porque cuando se les ha quitado el smartphone a un menor, es el tutor, padre o madre, el que llega al centro indignado con el siguiente discurso: ¿Por qué se ha apropiado de una propiedad privada? Yo soy el propietario y no le doy permiso para que se lo quite a mi hijo. Bronca tras bronca, hasta que en los institutos han acabado hartos y cansados. Y ahora cada uno hace lo que le da la gana, y repito, como herramienta de comunicación, si existiera una asignatura, ayudaría muchísimo. Ya que, a nivel social, los padres desisten de educar a sus hijos, ya lo único que queda es ponerle más trabajo al profesorado…, quizás una hora a la semana para que les enseñen a utilizar estos dispositivos, conociendo las aplicaciones que existen para mejorar las clases.

móviles y menores, peligros internet, acoso escolar

Muchos padres están seguros de que controlan lo que hacen sus niños con el móvil…

No controlan nada. Ahora mismo, por ejemplo, a mi hijo de trece años yo no lo controlo, yo me fío de él. ¿Qué puede meter la pata? Claro, como todos, pero, por pura lógica, una persona que ha sido educada tendrá menos probabilidades de meter la pata que otra que no lo ha sido. En mis charlas pregunto: ¿Cuántos padres controlan el móvil a sus hijos? Y casi todos levantan la mano. Claro, la siguiente pregunta es: ¿Por qué los controlan?, ¿es que no se fían de ellos? Y si no se fían de ellos, ¿por qué se los regalan?

¿Hay una edad recomendada para el uso del móvil?

No la hay, depende de la educación y del conocimiento de tus hijos. Yo, por ejemplo, a mi hijo de 13 años, que he educado y lo conozco, pues sí le dejo tener un dispositivo. Pero luego tengo otros dos de nueve años y uno de ellos me dice que cuándo le toca a él, porque la mitad de sus compañeros de clase ya tiene uno. Claro, yo le digo que no depende de la edad, que depende de su comportamiento, y que si yo veo que hasta con 15 o 16 años sigue siendo un descerebrado, pues me estaré equivocando como padre.

Y, sin embargo, con un ordenador lo vemos más claro.

Hace cinco años yo recomendaba a los padres que los ordenadores y los portátiles estuvieran en una zona común. Así se puede ver de forma sencilla en qué páginas están entrando los chicos. Pero es que con estos dispositivos móviles es imposible. Vaya donde vaya, aunque no tenga datos, se conectan con el primer wifi que esté disponible y ya está.

¿Cuáles son los casos más habituales con los que se encuentra la policía?

Te cuento un caso que se ha repetido durante los nueve meses del curso escolar. Niño de 14 años que le manda un vídeo de él masturbándose a una niña de 13. La madre de la niña, indignadísima, me llama el colegio y me pongo a investigar —como todo queda grabado y guardado—. Entonces me entero de que la niña le ha mandado varios mensajes del tipo: que si yo te quiero follar, que si quedamos, mándame un vídeo. Y claro, yo pensando en mí mismo con 14 años, una niña me dice que me quiere hacer todo eso, ¿le mando un vídeo? No, le mando veinte. Y lo malo es que la niña, además, difundió el vídeo entre sus compañeros de clase y eso la madre de la niña NO lo sabía. Entonces reuní a las dos partes y medié en el conflicto explicándoles que los dos habían cometido errores. ¿Eran mala gente? No, gente normal.

dispositivos móviles y menores, peligros internet, smartphones,

El usar estas redes sociales permite una falsa “valentía”.

Estoy convencido de que esa niña no le hubiera dicho absolutamente nada de eso a la cara, es más, creo que además lo estaba vacilando.

Y te cuento otra historia, esta vez alumnos de 4º de la ESO —a los que yo ya les he dado charlas, a todos ellos, que sus padres me dicen que son muy duras…— que deciden crear un grupo que se llama Fucking Teachers con la foto de una profesora como perfil. Aquí se dedican a hacer comentarios buenos y malos de profesores, incluyendo sus fotografías. Ponen una foto de un profesor y preguntan: ¿Este qué te parece? Ah, este es un maricón de mierda. [Pausa]… en 4º de la ESO.

¿Qué se puede hacer?

Debería haber campañas de concienciación, día tras día, y tener muy claro que un niño de 9 o 10 años NO está preparado en absoluto para tener un dispositivo de estos.

En tus charlas también hablas de la pederastia.

Bueno, eso ni te cuento. Mira, me llamó una madre de una niña de doce años porque después de una charla se había puesto a mirar el dispositivo móvil de su hija. La niña tenía una cuenta de Instagram, se había hecho pasar por un chica de 16 años y estaba contactando con un chico, ¡de 25 años! Y este degenerado —porque en la foto se veía que ella era una niña, otras pueden confundir, esta no— le pedía que le mandara una foto suya en ropa interior, luego una desnuda para comprobar que tenía 16 años. E incluso un día le preguntó que cuándo quedaban para verse. Y la niña le seguía el juego. Menos mal que la madre se dio cuenta. Al final se denunciaron los hechos y se pudo localizar a este individuo. Y esto no hubiera sucedido jamás si hubiera estado en el parque con sus amigos. Pero eso es lo que tenemos.

¿Qué dicen los niños cuando les cuentas todas estas cosas?, ¿cómo reaccionan?

Lo primero que piensan es que estoy exagerando porque al principio les doy pautas y luego empiezo a contarles casos y casos… entonces es cuando algunos se asustan, sobre todo los más pequeñitos. Pero lo más curioso es que después llegan las quejas de algunos padres porque su hijo se ha asustado. Pero, eso sí, esos niños de 11 años tienen un Iphone 7 y una cuenta de Instagram con doscientos seguidores [pausa]… pero su hijo se ha asustado.

Con los mayores de 14 años y de bachillerato me ciño más al ámbito social, les explico qué delitos pueden cometer sin darse cuenta. Pero es una juventud totalmente apática, no tiene ningún sentido crítico acerca de lo que ocurre en el país, eso sí, al Negro del wasap lo mandan cada dos segundos. Reaccionan, pero a la semana ya se han olvidado de mí porque yo solo voy a darles una charla una vez al año. También acudo a los centros a resolver problemas, y sí, durante esa semana los chicos están alarmados y hablan de lo que ha pasado, pero enseguida se olvidan de mí.

dispositivos móviles, peligros internet y menores

¿Cuáles son esos delitos que cometen de forma inconsciente?

Amenazas del tipo Te voy a matar, te voy a esperar fuera con mis colegas y te voy a reventar la cabeza. Eso son delitos de amenaza, e insisto, con la prueba de que queda todo por escrito.

Subir fotos sin el consentimiento de los padres, acoso escolar a través de las redes sociales… Un ejemplo: en verano los alumnos se aburrían y algunos crearon un grupo: Todos contra la foca de fulanita. De perfil cogieron una fotografía de una foca y la compusieron con la de una compañera, y así se pasaron todo el verano insultándola, y como a esa niña tampoco le enseñaron a bloquear en el móvil, lo normal es que al principio intentara contestar con y tú más, pero claro, luego se vio tan machacada por cinco o seis… La mayoría no suele bloquear su dispositivo móvil y lo que hay que hacer es: Bien, ya tengo la prueba del acoso por escrito, bloqueo, se lo comento a mis padres y denuncio. Eso sí, contando la verdad: Yo también he escrito esto, pero ya estoy cansada.

¿Les da vergüenza denunciar?

Es que la mayoría de las veces no saben que se trata de un delito. Sí consideran que es un delito llamar a un niño en clase tonto o gordo, pero decírselo por whatsapp no. Y sí lo es, y además, es más grave.

No están más seguros en casa con un móvil en la mano que en la calle, se equivocan. Esto lo saben en Europa, y ojo, somos el país de la Unión Europea con más dispositivos móviles entre los menores de edad. Yo no lo entiendo. Alemania tiene 40 millones de habitantes más que España y aquí hay más dispositivos que en Alemania. En Francia el 70 % de los contratos de telefonía móvil no tiene datos, solo llamadas y sms.

¿Cómo se puede reconducir esta situación?

Yo creo que las instituciones deberían de dar un salto y empezar a comentar esta situación en los medios de comunicación. Ya salió el otro día Jordi Évole hablando de esto y había un psicólogo especialista (Marc Masip) en la desintoxicación de los menores de los dispositivos móviles. Porque ese es otro problema: la adicción. Y ya lo decía también este experto: «No regalen dispositivos móviles a los niños si antes no les han enseñado a usarlos, y tampoco antes de los 13, 14 o 15 años». Esto también lo digo yo en mis charlas, pero claro, yo soy “muy duro y exagero” porque debe ser que como soy policía. Pero es que se los están regalando a niños de ¡9 años!

¿Para qué?

Esa es la pregunta, ¿para qué?, ¿lo necesitan? Un sociólogo y filósofo alemán (Zygmunt Bauman) también comentó que le preocupaba la situación porque veía que los padres se habían dado cuenta de que dándoles estos dispositivos a los niños ya no los molestan y así pueden ver la final de la Champions sin que los interrumpan. Fíjate que los niños ya no corren en los restaurantes, ¿te acuerdas?, ya no, ahora le doy una pantallita y así dejan de correr y puedo hablar con mis amigos tranquilamente. Ya no les decimos siéntate, tienes que estar así o asá, no, ahora tienen su cacharrito y listo. ¿Por qué somos el país de Europa con más dispositivos móviles entre los menores de edad?

¿Por qué?

Yo estoy convencido, y esta es mi opinión personal, de que los padres les dan el “regalito” a los niños para que los dejen tranquilos. Yo me acuerdo de que cuando era pequeño le decía a mi padre que me aburría y él me contestaba que me buscara la vida. Buscarse la vida implica utilizar la cabeza: inventar juegos, leer, hacer cosas, usar el cerebro.

¿Qué país pondrías como ejemplo a seguir?

[Sin titubear] Canadá. Fue en ese país donde se dieron cuenta del problema y las autoridades sí intervinieron. La tendencia social allí en los últimos años es no dar dispositivos electrónicos a los niños pequeños.

¿Tienes algo positivo que decir respecto al uso de móviles por parte de los menores?

Sí. [Agarra su dispositivo móvil] Esto es una herramienta maravillosa: la información, los tutoriales que hay para aprender… Siempre que desde pequeños les enseñemos a los niños toda la información que pueden encontrar aquí y no las redes sociales, que son una basura… ¿Qué le interesa al mundo que me he ido a Finlandia de vacaciones? Eso sí, cualquier ladrón se entera y: Oye, que estos se han ido de vacaciones, vamos a robar… Tranquilo, que están en Finlandia… Es una herramienta excepcional, pero a su debido tiempo. Pero claro, con la velocidad a la que hemos llegado hasta aquí y con lo que nos gusta en este país la vida de los demás, su uso puede ser un gravísimo error.

dispositivos móviles, móvil y menores, peligros

Nuestro agradecimiento al CEIP Giner de los Ríos de Las Palmas de Gran Canaria por habernos permitido realizar esta entrevista en una de sus aulas. 

Fotografías de Manu Navarro

Tags:

  • Marina Cardenal

    Gran Canaria, 1976. Es licenciada en Comunicación Audiovisual. Tras varios años trabajando como periodista, decidió dejarlo, marcharse a otro país, comenzar una nueva profesión, conocer otras luces, enamorarse del idioma alemán y de Hamburgo, ciudad en la que vivió hasta 2015. Todo ello, sin dejar de contar historias. Ahora desde 7iM, de la que es codirectora.

  • Mostrar comentarios

  • Susana

    Excepcional entrevista que debiera de llegar a todas las personas y además repetidas veces, porque tenemos tendencia a olvidar.
    Necesitan los niños ser educados de cómo y qué deben hacer con un móvil y muchos padres también lo necesitamos.

  • Joaquín

    En la diana.

  • Wes

    Buena entrevista. Muy de acuerdo.
    😉

Your email address will not be published. Required fields are marked *

comment *

  • name *

  • email *

  • website *

uno × 5 =

Ads

Te puede interesar