El género, Ídolo de Tara, figura antropomorfa, El Museo Canario

El género

Durante mucho tiempo el relato de los hechos del pasado ha tenido poco o nada presente a la mujer. Ni como partícipe o protagonista, ni como autora de las investigaciones con posterioridad. Su contribución ha pasado desapercibida. Han primado los valores y visión del varón.

En la actualidad, enfoques renovados y nuevas mentalidades estudian el papel de las mujeres en las actividades económicas cotidianas y en la socialización, contribuyendo así a una reinterpretación del pasado.

El Museo Canario no podía hacer menos que dedicar el programa de difusión de la Pieza del Mes a visibilizar la figura de la mujer en la sociedad grancanaria como agente social activo y, con ello, proporcionar nuevas imágenes.

En este sentido, nada mejor que comenzar con una pieza del pasado tan significativa para la sociedad grancanaria actual como es la que a continuación se expone: una imagen de una mujer posiblemente realizada por una mujer.

Tara, El Museo Canario, figura antropomorfa, ídolos canarios
Figura humana femenina sentada con piernas cruzadas

Inventario: 2.899

Objeto: Figura

Clasificación genérica: Cerámica

Materia: Arcilla. Almagre.

Técnica: Modelado. Impresión. Incisión. Pintado. Bruñido.

Dimensiones: Alto máx., 27,00 cm; ancho máx., 23,07 cm

Descripción: Figura humana femenina sentada con las piernas cruzadas. Concebida para ser vista frontalmente. Destacan en ella la longitud de su cuello y el volumen de los bíceps y muslos. Técnicamente, cabeza, bíceps y muslos son huecos; rostro y senos son aplicaciones. Los muslos, además, han sido desbastados dorsalmente de manera que no sobresalen con respecto a la profundidad de los hombros o bíceps. Presenta como técnicas de acabado y decorativas: impresiones para representar los ojos, orificios de la nariz, ombligo y vulva; incisiones para demarcar los ojos, nariz y boca; pintura roja que cubre casi toda la pieza; y bruñido que abarca toda la superficie aunque con mayor intensidad en la zona no pintada. Conserva las improntas donde los brazos se apoyaban.

Contexto cultural: Periodo prehispánico de Gran Canaria

Uso/función: En Gran Canaria, los denominados ídolos son figuras antropomorfas, zoomorfas o con caracteres mixtos realizadas en su mayoría en barro cocido. Aparecen con frecuencia en contextos arqueológicos de tipo doméstico, cuando se dispone de este dato, y suelen asociarse al mundo de las creencias y prácticas religiosas. No obstante, no son mencionadas en las fuentes etnohistóricas.

Estas figuraciones manifiestan una preferencia por la representación humana, especialmente por la femenina, cuyos atributos sexuales representados conducen a vincular estas figuras con el culto a la fertilidad.

En este sentido, esta escultura ha sido relacionada, tradicionalmente, con la fertilidad. Sin embargo, enfoques renovados, ya incluidos en el año 2000 en Ídolos canarios, catálogo de terracotas prehispánicas de Gran Canaria, apuntan nuevas lecturas de las citadas fuentes etnohistóricas y, con ello, otras imágenes:

“… no hay que olvidar que entre los ritos que sancionaban las uniones matrimoniales se documenta, con insistencia, la preceptiva práctica del engorde previo de la moza casadera hasta desarrollar grandes y tersos vientres en los que concebir a sus hijos. No es inverosímil, en consecuencia, que, tanto en estos casos como en los que, sin ofrecer barrigas demasiado prominentes, muestran nalgas, muslos, y aun brazos, manifiestamente engrosados, nos hallemos ante auténticas novias” (p. 62).

Procedencia: Gran Canaria

Clasificación razonada: Pese al desconocimiento de la procedencia de la pieza y de su entorno arqueológico, las técnicas de modelado, acabado y decorado, así como el tipo de estatuaria figurativa humana, vinculan su autoría con la población prehispánica de Gran Canaria.

Por otra parte, la elaboración cerámica artesanal, que conlleva procedimientos técnicos complejos, implica la existencia de personas expertas en este tipo de manufactura. En este sentido, las fuentes etnohistóricas canarias hacen referencia a la existencia de mujeres especializadas en el trabajo del barro para la obtención de recipientes, por lo que una situación similar podría plantearse para este tipo de esculturas.

Esta situación parece avalarse con los estudios realizados a partir de los marcadores músculo-esqueléticos en huesos humanos, que evidencian una marcada división sexual del trabajo. Así, los datos revelan que los hombres realizaban actividades de mayor envergadura y exigencia física y un mayor volumen de desplazamientos, mientras que las mujeres desempeñaban otras relacionadas con el antebrazo y la fineza de la mano y con un menor índice de movilidad (sentadas o en cuclillas) asociado a espacios domésticos o entornos inmediatos. Estas actividades pueden relacionarse, en el primer caso, con la fabricación de estructuras de habitación y edificaciones, excavación de cuevas artificiales, tala de árboles, explotación de recursos líticos como la obsidiana o la toba volcánica, pastoreo, transporte de materias primas, etc.; y en el segundo, con aquellas que requieren técnicas complejas y destreza como pueden ser las manufacturas cerámicas, de fibras vegetales y piel animal, molienda del grano, etc.

Historia del objeto: Se sabe que antes de la fundación de El Museo Canario –fundado en 1879–, ya estaba en poder del doctor Gregorio Chil y Naranjo (Telde, 1831-Las Palmas de Gran Canaria, 1901), cofundador de la institución, quien la envió a la Exposición Universal de París de 1878 y la describe en su obra Estudios históricos, climatológicos y patológicos de las islas Canarias cuando cita la mencionada exposición. Esta obra fue publicada por entregas a partir de 1876, extendiéndose hasta 1891.

Por su parte, el doctor René Verneau (La Chapelle, 1852-París, 1938) menciona tres figuras de terracota en su obra “Rapport sur une misión scientifique dans l’archipel canarien”, publicada en 1887 pero cuyo prólogo firma en Las Palmas de Gran Canaria en mayo de 1885. Una de estas tres estatuillas es la escultura objeto de esta Pieza del Mes, y ya en ese entonces se cita que se encuentra en El Museo Canario.

Poco después, Verneau vuelve a describirla en su siguiente obra, Cinco años de estancia en las islas Canarias, publicada en 1891 y cuyo prólogo firma en 1890, en la que especifica que pertenece a la citada institución.

Por otra parte, el doctor Gregorio Chil y Naranjo lega a su muerte, acontecida en 1901, todos sus bienes inmuebles y muebles a El Museo Canario (propiedades, finca, rentas, biblioteca, colecciones…), aunque ya en vida donaba parte de sus colecciones al museo, tal como se recoge en los inventarios antiguos.

Muestra de ello es el caso de esta pieza, que desde fechas tempranas estuvo expuesta en El Museo Canario, tal como la estudió René Verneau y tal como consta en los inventarios de la institución fechados a partir de 1887, en los que es consignada con el número de registro antiguo 249, procedencia de Gran Canaria y donada por el doctor Chil[1].

Detalle de un inventario de 1887 en el que consta esta escultura cerámica con el número de registro 249, su localización, naturaleza, dimensiones, procedencia y donador. En algunos inventarios antiguos, como es este caso, la expresión “Canaria” se empleaba para referirse a Gran Canaria.

Es a partir de los años cincuenta cuando una tradición erudita vincula esta pieza al poblado prehispánico de Tara, en Telde, originando la denominación popular de Ídolo de Tara. Sin embargo, como ya ha sido mencionado, ni en las descripciones ni en los inventarios antiguos se consigna dicha localidad, habiendo constado siempre como procedente de Gran Canaria y donada por el doctor Chil.

En definitiva, aunque se desconozca fecha, lugar y circunstancias de su hallazgo, sí podemos afirmar que sabemos de su existencia, con seguridad, desde 1878, que fue donada por el doctor Chil a El Museo Canario, donde estuvo expuesta desde fechas tempranas, y que procede de la isla de Gran Canaria, isla donde con posterioridad y hasta la actualidad se han producido hallazgos de fragmentos cerámicos de figuras semejantes, concluyéndose que esta imagen debió de ser muy representada en aquel periodo prehispánico.

Forma de ingreso: Donación

Fuente de ingreso: Gregorio Chil y Naranjo, cofundador de El Museo Canario

Fecha de ingreso: Igual o anterior a 1887


[1] La datación de este inventario ha sido resuelta en el año 2011. Es por ello por lo que el ingreso de esta pieza en las colecciones de El Museo Canario consta como “Legado” en aquellas menciones anteriores a esta fecha.


BIBLIOGRAFÍA:

Fuentes archivísticas

Inventario de cerámicas canarias. Números de “inventario verde” ordenados por número de registro. [1887-09/1890-06-16]. Archivo de El Museo Canario. Archivo General de El Museo Canario, ES 35001 AMC/AMC 1209.

Fuentes bibliográficas

CHIL Y NARANJO, Gregorio. Estudios históricos, climatológicos y patológicos de las islas Canarias. Tomo I. Las Palmas de Gran Canaria: Isidro Miranda, 1876.

ÍDOLOS canarios: catálogo de terracotas prehispánicas de Gran Canaria. Las Palmas de Gran Canaria: El Museo Canario, 2000.

SANTANA CABRERA, Jonathan. El trabajo fosilizado: patrón cotidiano de actividad física y organización social del trabajo en la Gran Canaria prehispánica. [Tesis doctoral]. Las Palmas de Gran Canaria: Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, 2011. [En línea]. Disponible en: http://acceda.ulpgc.es/handle/10553/7138 (consultado el 29 de enero de 2018).

VERNEAU, René. “Rapport sur une mission scientifique dans l’archipel canarien”. Archives des missions scientifiques et littéraires, 3ème série, XIII (Paris, 1887), pp. 567-817.

VERNEAU, René. Cinq années de séjour aux îles Canaries. Paris: A. Hennuyer, 1891. (Traducción castellana: Cinco años de estancia en las islas Canarias. La Orotava: J.A.D.L., 1981).

Autora de la ficha: Mª Carmen Cruz

(Conservadora de El Museo Canario)

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  • El Museo Canario

    Asociación científica y cultural, de titularidad privada y con participación pública en su financiación. Su misión es velar por la conservación, estudio, difusión e incremento tanto de sus colecciones de material arqueológico de Gran Canaria como del patrimonio documental canario o de interés para el archipiélago. Sus recursos están al servicio de toda la sociedad a través de un museo de arqueología y de un centro de documentación que incluye biblioteca, hemeroteca y archivo.

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