Periodismo

Periodismo, algunos libros y películas (I)

Este artículo se podría haber titulado 5 —o 6, 7…— cosas que usted no sabe sobre el periodismo. A pesar de la osadía de tal afirmación, hubiera sido lo mejor para cumplir con los requisitos de Google, una de las reglas que debe tener en cuenta todo periodista que publique en Internet: encontrar un buen título SEO.  Hay más condiciones que cumplir, y no todas tienen que ver con que el periodismo haya dado el salto al mundo digital, gran parte de ellas son las mismas de siempre. La intención de este artículo, además de cumplir con una de esas normas: la brevedad, es proponerles algunas lecturas, vídeos y películas que los ayuden a entender algo mejor la complejidad del periodismo actual. La tarea es ardua, ya que ni los implicados en la producción y difusión de información terminamos de aclararnos.

Sobre la independencia

Independencia, veracidad y compromiso con el lector; a lo que se suma, en los últimos tiempos, el apéndice de moda: digitalización. Estas son las máximas de una gran parte  de los medios tradicionales, también de los “modernos” de la era digital.

Pero, ¿independientes respecto a qué? ¿Cuál es el concepto —común— de veracidad? ¿Qué significa comprometerse con el lector? Pues, eso no se suele explicar. Es responsabilidad del lector deducir el nivel de independencia, la veracidad de las noticias y el compromiso que con él tienen los diferentes medios. El nivel de digitalización se les supone a todos.

La fabricación del consenso y la transformación del lector en consumidor es, según Noam Chomsky, activista cívico, filósofo, lingüista y profesor del Instituto Tecnológico de Massachusetts; una de las claves para comprender el papel de los grandes medios, que autoproclaman su supuesta independencia, y su relación con el mundo empresarial y político como medio de subsistir en el mercado.

Los 5 Filtros de la Máquina de Medios Masivos
Vídeo producido por Al Jazeera English. Narrado por Amy Goodman, productora ejecutiva de Democracy Now! Diseño y animación de Pierangelo Pirak

Cómo nos venden la moto, de Noam Chomsky e Ignacio Ramonet

Este libro fue escrito a cuatro manos en 1995, pero su análisis sobre cómo la propaganda es empleada por los medios de control y vigilancia para crear ese consenso, sigue siendo actual.

Periodismo, Noam Chomsky,

«Hay otras tres técnicas de persuasión que tienen por objeto permanente la domesticación de las mentes: la publicidad, los sondeos y el marketing».

«Paul Watzlavick, especialista de la comunicación de la Escuela de Palo Alto, ha mostrado magistralmente cómo un individuo aislado acaba por dudar de sus propios sentimientos y cómo llegaba, para no distinguirse, a aceptar la opinión del mayor número de personas».

«Instantaneidad, espectacularización, fragmentación, simplificación, mundialización y mercantilización son desde ahora las principales características de una información estructuralmente incapaz de distinguir la verdad de la mentira».

La digitalización

Mucho se ha hablado sobre la tecnología digital como epicentro del nuevo modelo de periodismo. Algunos incluso afirman que deben avanzar, periodismo y tecnología, a la misma velocidad. Pero, en realidad, quien marca la velocidad y modo de consumo de información no es la tecnología, sino el mercado que crea esa tecnología. Y ese mercado está caracterizado por el tráfico de datos, sobre todo los personales —por ejemplo, en la publicidad personalizada de los periódicos—, que parecen tener en ocasiones más valor que la calidad de la información que se ofrece.

Paradójicamente, al mismo tiempo que muchas cabeceras declaran o pretenden estar a la última moda tecnológica, desarrollan los mismos modelos caducos de periodismo del siglo pasado —financieros y narrativos—, pero con muchas aplicaciones móviles y demás parafernalia tecnológica. A la vez que se autoproclaman adalides de una supuesta modernidad, se contentan con el mayor número de cliks posible —una de las formas de monetizar la información—, aunque la media del tiempo de lectura sea de apenas un minuto.

Internet no es la respuesta, de Andrew Keen

El periodista norteamericano hace un repaso demoledor a la historia de la Red creada con dinero público y cuyo negocio está actualmente en unas pocas manos privadas. Un invento que ha traído más empleo precario, con peores sueldos, peligros para el ciudadano y grandes beneficios para unos pocos en Silicon Valley. No es el primer libro de Keen sobre el tema, pero sí el más contundente, en el que afirma que la Humanidad podría colapsarse si continúa con el modelo actual de la Red.

Periodismo, Andrew Keen

«El vicio del CPM [denominado así por Michael Wolff], es decir, la espiral con tendencia a la baja del coste por mil visualizaciones […] señala que un mayor tráfico no da como resultado subidas equivalentes en ingresos publicitarios, […] se trata de un modelo que falla en su base […] y que solo puede ser sorteado por sitios web como The Huffington Post o Forbes, que utilizan contenido gratuito generado por usuarios o por negocios de internet capaces de subvencionar contenido online no rentable con conferencias y suscripciones al margen de la Red».

«El promedio de lectores de medios impresos se valora en unos 539 dólares, mientras que el lector de medios digitales tiene un valor medio de 26 dólares. […] The Guardian. A pesar de haber sido el primero en difundir el escándalo de las escuchas ilegales de News of the World y las historias de Edward Snowden y WikiLeaks, The Guardian ha registrado pérdidas de explotación por valor de más de 100 millones de libras desde 2010 […]. No es de extrañar que el periódico esté experimentando con una edición impresa hecha por un robot llamada #Open001…]

Para algunos medios muy grandes y otros muy pequeños Internet sí puede ser parte de la repuesta, y han puesto en marcha modelos diferentes, novedosos y arriesgados, aprovechando las ventajas de la digitalización para la consecución de un periodismo de calidad. Algunos de ellos, arriesgándose a su desaparición en el empeño de conjugar calidad y viabilidad al margen de los modelos tradicionales.

WikiLeaks produjo un terremoto exprimiendo al máximo los límites de la Red para sacar a la luz documentos que difícilmente lo hubieran hecho sin Internet. Lamentable y curiosamente, su director ha pasado de ser calificado como periodista y casi héroe a ser descrito secamente como prófugo de la ley. La vida, personalidad y peripecias personales de Julian Asange han sido objeto de más atención que las revelaciones de su medio.

El quinto poder (dentro de WikiLeaks)
Trailer de la película dirigida por Bill Condon en 2013. Adaptación de la novela “Inside WikiLeaks: My Time With Julian Assange At The World’s Most Dangerous Website”, que gira en torno al fundador de Wikileaks Julian Assange.

Salvar los medios de comunicación, de Julia Cagé

La aparición de Internet marca la nueva crisis —de las muchas que se han sucedido— de los medios actuales. Manejarse en el actual panorama digital ofreciendo información de calidad, atraer y conservar a los lectores y hacer viable económicamente una publicación es el gran reto. ¿Existen otras formas de conseguirlo sin la publicidad, sin apoyos económicos interesados, con total independencia y realizando un periodismo digno?

Este libro de 2015 nos ayuda a comprender el complejo entramado de la financiación de los medios a lo largo de la historia y propone algunas alternativas interesantes para hacer posible la viabilidad económica en el nuevo panorama digital.

Periodismo, Julia Cagé

«El estatuto de la empresa periodística sigue siendo el estatuto de la empresa privada […] una sociedad comercial sometida a la ley del beneficio, del mercado y del todo poderoso accionariado».

«… este libro presenta un nuevo modelo de la sociedad de medios de comunicación […] entre el estatuto de fundación y el de sociedad por acciones […] y que concilia actividad comercial y sin ánimo de lucro».

«Esa es la paradoja de los medios de comunicación y, en particular, de la prensa. Un número reducido de actores, con un peso económico relativamente débil y que reposan sobre un número de trabajadores con un peso aún más débil, llegan a un público extremadamente amplio y son susceptibles de influir en decisiones esenciales para el buen funcionamiento de la democracia».

El poder de la imagen

No hay periódico en Internet que no desee tener también su propio canal de televisión. El poder de la imagen —vídeo principalmente— es evidente. En el manual del buen comunicador en la Red figura hasta la duración estimada de los vídeos para su mejor difusión: de dos a tres minutos. Pero, si de verdad se le da ese valor a la imagen, ¿por qué se cuida tan poco la calidad de la producción audiovisual y fotográfica? En muchos casos, los recursos parecen estar destinados más al marketing y a la construcción de imagen de marca que a contratar a profesionales que aporten algo diferente y original que se salga del saqueo de los bancos de imágenes gratuitas.

Hay excepciones con una producción notable, creativa, de calidad periodística y narrativa. Pero el gran proveedor de vídeos para la mayoría es Youtube. Vídeos virales sin apenas consistencia informativa la mayor parte de las veces, “anónimos” de cualquier acto “curioso” que alguien captó no se sabe con qué intención. ¿Por qué son publicables? La respuesta suele ser que interesa a los lectores, aunque se trate de pornografía soft, escatología o, en el mejor de los casos, anécdotas divertidas.

Curiosamente, cuando la tecnología permite que cualquier periodista medianamente hábil y con una formación adecuada pueda captar imágenes de calidad con artilugios baratos y fáciles de usar, una gran parte de las cabeceras comparte las que les envían de agencias, instituciones, empresas o cualquier otra fuente. La tecnología avanza a gran velocidad, pero los periodistas no tienen tiempo de usarla, están ocupados en la Red y no pueden salir a la calle.

Mirar, de John Berger

No es un libro que trate sobre fotoperiodismo o el papel de la imagen en la prensa actual. John Berger va más allá en su análisis del papel que juega la imagen en la cultura actual. Kapuscinsky lo resumió así en Los cínicos no sirven para este oficio. Sobre el buen periodismo (Anagrama, 2002): «… me quedé fascinado [con Mirar]. Generalmente ignoramos la fotografía. Vemos decenas de ellas cada día. Y no nos damos cuenta de que para comprender las fotografías y la literatura, es necesaria una participación activa. No se pueden comprender las fotografías si uno no se pone como creador activo».

Periodismo, John Berger

«Está muy extendida  la opinión de que si a uno le interesa lo visual, su interés ha de limitarse a una técnica de tratar lo visual. Así, se establecen categorías de interés especial: pintura, fotografía, apariciones reales, sueños y muchas otras más. Y lo que se olvida —como en todas las cuestiones esenciales en una cultura positiva— es el significado y el enigma de la propia visualidad».

Sobre la fotografía, Susan Sontag

Se trata de una recopilación de ensayos escritos entre 1973 y 1977 totalmente válido hoy en día, a pesar del enorme salto tecnológico de la fotografía. No es un libro fácil, más cuando la máxima de que Una imagen vale más que mil palabras está en pleno apogeo mediático, pero recomendable para entender el poder de la producción y difusión de imágenes, que se ha vuelto totalmente “democrática”, al alcance de todos.

Periodismo, Susan Sontag

«Las fotografías alteran y amplían nuestras nociones de lo que merece la pena mirar y de lo que tenemos derecho a observar».

«Fotografiar es esencialmente un acto de no intervención. Parte del horror de las proezas del fotoperiodismo contemporáneo tan memorables como las de un bonzo vietnamita que coge un bidón de gasolina y un guerrillero bengalí que atraviesa con la bayoneta a un colaboracionista maniatado proviene de advertir cómo se ha vuelto verosímil, en situaciones en las cuales el fotógrafo debe optar entre una fotografía y una vida, optar por la fotografía. La persona que interviene no puede registrar; la persona que registra no puede intervenir».

War Photographer (documental)
Trailer del documental dirigido en 2001 por Christian Frei sobre el fotógrafo James Nachtwey.

¿Por qué se cubre con una sábana a un muerto en medio de la calle? ¿Por qué lo fotografiamos antes o después de que sea tapado? Si ese fallecido es noticia, ¿qué cambia en la imagen? Hablamos de censura cuando ésta es imposible, pero quizá deberíamos hablar de ¿cultura, educación, responsabilidad, respeto? O puede que simplemente se trate de nuestra relación con la muerte. En la guerra no hay respeto alguno, ni por los vivos ni por los muertos. En nuestro entorno sí. Quizás sea esa la diferencia entre los que matan y los que mueren o sobreviven.

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