Pedro Navaja, Rubén Blades, salsa, Bertolt Brecht

Sorpresas te da la vida

Sobre las andanzas de Pedro Navaja y Rubén Blades

Las andanzas de Pedro Navaja y Rubén Blades

Pedro Navaja podría no haber muerto de un disparo y tampoco la prostituta Josefina hubiera tenido la mala suerte de encontrarse con su puñal, y todo podría haber seguido igual en la música latina si Rubén Blades y Willy Colón hubieran hecho caso a lo que les decían desde la discográfica: no les gustaba el contenido del tema, tampoco su duración.

Corría el año 1978 y Rubén Blades tenía entonces treinta años, veinte de los cuales estuvo el tiburón Mack the Knife en su cabeza, desde que escuchó a Bobby Darin cantando sus andanzas: Cuidado, el viejo Macky está de vuelta en la ciudad…

La historia original la había escrito el dramaturgo alemán Bertolt Brecht y la música fue compuesta por otro alemán, Kurt Weill. Die Moritat von Mackie Messer (La copla de Mackie Cuchillo) hablaba de otro tiburón, con su diente brillante y su navaja oculta, recorriendo las calles y los embarcaderos de Berlín. Antes de representarse por primera vez en 1928 en la capital alemana, sufrió varios contratiempos: muchos actores no quisieron trabajar en la Ópera de los tres centavos, de la que la canción formaba parte, por lo que suponía de crítica de la corrupción de la burguesía alemana de la época.

https://www.youtube.com/watch?v=X7eO7MKEZAY

 

Con esos mimbres, Blades, acompañado de Colón, armó el tema en el que Pedro Barrios (Pedro Navaja) y Josefina Wilson (la prostituta) se encuentran por última vez una noche de frío en las calles de Manhattan, donde el único que tiene suerte es un borracho que con los dos muertos se tropezó, cogió el revólver, el puñal, los pesos y se marchó.

En 1984 se realiza una versión cinematográfica que no convence a Rubén Blades y quizás como reacción al disgusto, éste hace resucitar a Pedro Navaja con el tema Sorpresas. Donde resulta que el proxeneta Pedro no estaba muerto y, clavando el puñal al novato Alberto Aguacate, alias El Salao, que lo quería desvalijar, se aleja de la acera donde yacía mal herido y en la que sigue tendida Josefina Wilson —que en realidad es un hombre con ropas de mujer—. Como advertencia a navegantes, el hombre se va cantando: En este barrio quién me va a enseñar, si mi segunda mujer fue la mamá de Tarzán.

https://www.youtube.com/watch?v=9R_AFhzT0uc

 

Así que Pedro Navaja no estaba muerto como previeron los ejecutivos de la discográfica Fania Records antes incluso de que saliera el disco Siembra, que no les gustaba nada y del que decían que Pedro Navaja era su peor tema. Jerry Massucci, uno de sus ejecutivos, argumentó que era una falta de respeto para los bailadores, quienes no estaban por la labor de escuchar dramas demasiado conocidos cuando salían a divertirse. El propio Blades relató su versión de los hechos en la presentación de la canción durante el concierto de su disco Live! de 1990, grabado en el Lone Star Roadhouse de la ciudad de New York en la noche del 29 al 30 de octubre de 1989.

«… ¿Ustedes saben lo curioso..? Cómo son las cosas en esta vida, ¿verdad? Cuando yo escribí esta canción originalmente, me dijeron que nunca iba a tener éxito en la compañía cuyo nombre no-voy-a-mencionar… porque me dijeron que era una canción muy larga… [lo repite en inglés] No es que yo me ponga en esa categoría, pero imagínense si estas gentes hubieran sido los editores del Don Quijote, hubiera salido un paquín… [impostando la voz]: Oye, Cervantes, chico, quítale un poco de hojas a eso, que eso está muy grueso, la gente no va a leer eso… La parte de la Dulcinea sí me la dejas ahí, a la gente le gusta eso, pero lo demás… Sancho Panza, quítame a ese tipo de ahí, ¿quién quiere ver a un gordo ahí? No, no, quítame a ese tipo. Ponme a alguien que se parezca a Tony Curtis y entonces a lo mejor hablamos…»

Lo que iba a ser un desastre y la ruina para Willy Colón y un gran fracaso en la carrera de Blades, se convirtió en uno de los temas más conocido, versionado, cantado y bailado de la historia de la música salsa. Pues eso, la vida te da sorpresas. Y como decía Blades: «Se perdió llegando aquí, pero llegó… Qué va, Pedro no se pierde nunca».

 

https://www.youtube.com/watch?v=k62zZBeevWQ

Tags:

  • Miguel Aleacim

    Fuerteventura, siglo XX. Me acostumbraron a escuchar historias antes de dormir y a juzgar lo menos posible a los demás, mi padre y mi madre, respectivamente. Eso me ha servido para sobrevivir todos estos años sin convertirme en totorota del todo y para buscar la belleza en las motos, la literatura, el mar, el cine y la fotografía. No exclusivamente, pero sí principalmente.

  • Mostrar comentarios

Your email address will not be published. Required fields are marked *

comment *

  • name *

  • email *

  • website *

quince − 12 =

Ads

Te puede interesar

Derechos Humanos: un arma arrojadiza - 7 Islands Magazine

Derechos Humanos: un arma arrojadiza

La defensa de los Derechos Humanos es una cuestión en la que todo el ...

ZETRA – Srđan Vuletić

Pero entonces estábamos todos convencidos de que aquí, entre nosotros, nunca estallaría una guerra...

rayo verde

Nosotros filmamos el rayo verde, en Canarias

Con una vieja cámara Caméflex de 16 mm, se metieron en una avión rumbo ...